Escándalos de Facebook Sobre el caso Cambridge Analytica

Aprovecho para volver a la actividad con este post 🙂 , narrando el caso Cambridge Analytica que me llamó poderosamente la atención.

Este caso salió a la luz el 19 de marzo de 2018 con una grabación de Channel 4, dando el golpe más duro a la integridad de Facebook como empresa desde su creación. Aquí podéis ver el enlace al documental:

 

 

Cambridge Analytica, organización que poco tiene que ver con la prestigiosa Universidad de Cambridge, es una empresa con sede en Londres cuyo objetivo es usar el análisis de datos para crear campañas para marcas y políticos que buscan “cambiar el comportamiento de la audiencia”.

Así pues, esta empresa se ha dedicado a utilizar datos de perfiles de Facebook de 50 millones de usuarios estadounidenses para generar contenidos, blogs, vídeos, … falsos para usuarios determinados en Facebook.

¿Cómo se ha hecho?

Personajes clave en el Caso. De izquierda a derecha: Robert Mercer, Steve Bannon, Alexandr Kogan y Christopher Wylie
Personajes clave en el Caso. De izquierda a derecha: Robert Mercer, Steve Bannon, Alexandr Kogan y Christopher Wylie (El Universal)
  • Robert Mercer es un multimillonario que invirtió 15 millones de dólares en Cambridge Analytica.
  • Steve Bannon, uno de los consejeros más cercanos de Donald Trump, estuvo al mando de Cambridge Analytica desde la Casa Blanca.
  • El profesor de la Universidad de Cambridge Aleksandr Kogan generó en 2013 un test de personalidad a modo de aplicación en Facebook, que podía recoger los datos del usuario que lo había realizado, así como los datos visibles de todos los amigos del usuario en cuestión. De este modo, 265.000 personas hicieron ese test, y mediante las redes de amigos se llegaron a los 50 millones de personas.
  • Christopher Wylie ha sido la persona que ha descubierto el pastel. Christopher, siendo uno de los científicos de datos jefe en Cambridge Analytica, indica que las acciones de la organización tuvieron un impacto fundamental para que Trump llegara al poder, así como que el Brexit se haya podido llevar a cabo.

¿Y esto tiene algo de especial?

No obstante, obtener estos datos no es algo raro ni particular que pueda hacer exclusivamente Cambridge Analytica. De hecho, es una técnica en la que se basa el marketing digital en redes sociales (¡gracias Miguel!). Lo que ocurre es que, en estos casos, se induce al usuario de Facebook para que compre determinados productos, no para alinear pensamientos políticos mediante mentiras y contenidos inventados.

Y es por ello por lo que Facebook no pudo hacer nada más allá de clarificar sus condiciones de servicio: porque su modelo de negocio en el marketing digital está basado en facilitar datos de los usuarios a empresas.

Las reacciones fueron de lo más espectaculares. Al día siguiente de que esto se supiera, el valor de Facebook cayó un 6,76% en Bolsa, y la caída del valor de sus acciones se ha ido prolongando a lo largo del mes, con un ligero repunte el 29 de marzo. Cosa que da que pensar sobre la estabilidad económica que ofrecen las GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon), basadas en buena parte en intangibles y en la confianza que los usuarios depositan en dichos intangibles.

Caída del valor en bolsa de Facebook
Facebook Stocks (Google Finance)

Por otra parte, gracias a toda esta controversia ha surgido el movimiento #deleteFacebook, que busca que los usuarios de Facebook se deshagan de sus cuentas. Este movimiento, liderado por Elon Musk, busca hacer perder la credibilidad de una red que cada vez más personas la consideran “anticuada”. Y hay que decir que ha conseguido ciertos adeptos puntuales, pero al ser Facebook una red social tan grande, habrá que hacer mucho más que esto si siquiera se pretende dejar fuera de juego a este agente.

Dibujo de Fakebook, hecho por Jim Carrey
Fakebook (Dibujo hecho por Jim Carrey)

En resumen…

Con esto, hay una serie de conclusiones que me llevo:

  1. Parece que no somos conscientes como sociedad que los usuarios somos el producto de Facebook, y no a la inversa.
  2. Quizá habría que plantearse delimitar un poco más el tipo de contenidos que se puedan publicar en Facebook, ya que se ha visto que difundir mentiras para alimentar el juego político no es la idea más bonita.
  3. Hablando de difundir mentiras; sería un bonito detalle que Facebook tratara de generar un filtro sobre aquellos contenidos que sean veraces o no.